Doce notas - Música y DanzaDoce notas - Música y Danza
 
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Doce Notas Nº 16 (ref1)


abril-mayo 1999

Ilustración de portada: Berta Cáccamo

 

 

 



PVP: 3,00€

SUMARIO

Educación
  5  Dosier borrador del Grado Superior
  6  Entrevista con Roberto Mur, Secretario General de Educación, Jorge Fernández Guerra
  9  Por fin, el futuro, Luis C. Gago
13  Las ideas fuertes del borrador
14  La nueva esperanza, Pablo Mielgo Carril
15  El mejor remedio contra la anemia musical, Águeda Matute, Alfonso Elorriaga y Angélica de la Fuente
16  Movida en los conservatorios
19  Información ADEMUM

Instrumentos
21  Dosier oboe
      Historia, entrevistas con Juan Carlos Báguena, modelos, marcas, precios, cursos y publicaciones
28  Novedades en las ferias de Franckfurt y París

Publicaciones
30  Entrevista con Louise K. Stein, Ana Alberdi
34  Partituras y libros
46  Discos
51  Mordentes, Juan María Solare
53  Actualidad
63  Agenda de conciertos
67  Cursos y concursos
74  Cajón desastre
      Las andanzas de un nuevo Fígaro, Lucas Bolado
      La botica encantada, Elena Montaña
76  Boletín de suscripción
78  Distribución de Doce notas y Pequeños Anuncios

 Editorial
Un espectro recorre España. Desde hace varias semanas, el borrador del currículo del Grado Superior de las enseñanzas de música circula por las manos de profesionales, responsables de enseñanza y medios de difusión. En pocas ocasiones se habrá podido detectar, como en ésta, una especie de miedo escénico generalizado. Por encima de lógicas diferencias, hay que constatar que nuestro país se encuentra por primera vez en su historia ante un plan de estudios superiores para la música.

Un plan que encara asuntos tan trascendentales como su equiparación universitaria, una red de temas de estudio que permitiría, al fin, que nuestros futuros profesionales dejen de ser víctimas eternas de los cursos de verano o aspirantes perennes a la ampliación de estudios en el extranjero; ampliación que casi siempre consiste en volver a empezar lo que se supone que deberían haber hecho aquí.

El miedo escénico es de tal calibre que el simple limbo administrativo que es lo que significa la circulación semipública de un borrador) ya ha puesto los nervios de punta a más de uno y parece una invitación a que se pongan nerviosos todos. Una revista musical, colega y amiga nuestra, con las mejores intenciones parece haber traducido nervios donde sólo hay una expectativa, quizá tensa. Pero, presuponer una simetría entre quienes, por un lado, temen a lo desconocido y entre quienes, por otro, intentan implantar el primer plan de estudios superiores
que registra nuestro país, equivale a magnificar y escenificar un problema que no lo es, al menos de momento.

El Grado Superior debe implantarse con diálogo y consenso, como es lógico (y que el borrador circule es prueba de que eso es lo que se pretende), pero si el miedo, la mala fe, las rencillas personales, las capillas de privilegiados u otras malas hierbas buscan corporeizar el monigote de un interlocutor imprescindible, militaremos activa y ferozmente en contra. Quienes hemos visto en directo tres generaciones de alumnos de música machacados por unos estudios impresentables pensamos que ahora es el momento de decir ¡nunca más!